martes, 12 de junio de 2012

Crepúsculo.-


Nuestras miradas se encontraron y también reí. Nos reímos juntos de lo absurdo y estúpido de la situación.
- Y de ese modo el león se enamoró de la oveja...- murmuró. Desvié la vista para ocultar mis ojos mientras me estremecía al oírle pronunciar la palabra.
- ¡Qué oveja tan estúpida! - musité.
- ¡Qué león tan morboso y masoquista!
Su mirada se perdió en el bosque y me pregunté dónde estarían ahora sus pensamientos.

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